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El rol de la mujer en el matrimonio

                 IGLESIA JESUS NUESTRO REFUGIO                                                         

                   MINISTERIO DE RESTAURACION
                                                                                                                                                                         

 

ROL DE

 

Lo que significa ser ayuda idónea

Dios concede al hombre un complemento eficaz e inteligente en la mujer. Alguien como él, pero diferente. Una ayuda idónea ya que el hombre en sí es incompleto e incapaz de poder cumplir el propósito de Dios.

Ser ayuda idónea significa para la mujer unirse  a su marido, solidarizar con él, libre de actitudes independientes.

Reconocer que la autoridad principal le corresponde al marido. No compite con él, sino que lo complementa.

El hombre precisa aliento, comprensión, aprobación o desaprobación, aprecio y cooperación de su mujer en todo cuanto hace o emprenda.

Su ayuda idónea significa cumplir sus responsabilidades específicas en la crianza de los hijos, el cuidado de su casa, la alimentación de la familia, etc.

Implica tener la disposición de ayudar a su marido en todo, inclusive trabajando para cooperar en el sustento familiar, ya sea por estrechez, enfermedad o ausencia, etc.

 

Posturas indebidas de la mujer

 

Usurpar el lugar de su marido. Algunas mujeres se extralimitan en sus responsabilidades, asumiendo el liderazgo de la familia y que le corresponde al marido, queriendo con ello anularlos. Quieren dirigirlo todo, tener siempre la última palabra. Sienten que toda la carga de la familia cae  sobre ella. Las mujeres no han sido diseñadas por Dios para llevar semejante carga . No sólo porque arruina a su marido y viola el orden de Dios, sino porque  se sobrecarga y agobia así misma. Viven tensas, no saben confiar en sus maridos. No reconocen el reposo que trae la sujeción, muchas veces reaccionan demasiado tarde, y con su actitud han forjado un marido incapaz de gobernar el hogar.

Ser independientes del marido. Hay quienes buscan independencia en lo personal. Manejan su propio dinero, cultivan sus propias amistades. No comparten ciertas

áreas de su vida. No se interesan mucho en los proyectos, actividades y amistades de su marido. Cuando estas cosas comienzan a producirse resulta obvio que el matrimonio está errando el camino. Es necesario hacer una revisión a fondo, detectar las causas y subsanarlas urgentemente con la ayuda de Dios. Se debe recordar que ambos son una sola carne.

 

Responsabilidades específicas de la mujer

 

Ocuparse más dedicadamente de la crianza de los hijos. El ser madre es su más alto oficio, los hijos son muy dependientes de su madre 1 Timoteo 2:15 ; 5:15.

Atender a la familia, cuidar de su alimentación. Pr. 31:14-15

Ocuparse de la vestimenta. Pr.31Ñ21-22

Atender la casa. Tit. 2Ñ5.

Cooperar en mejorar los ingresos económicos en la medida en que ello sea necesario. En lo posible evitar ausentarse de la casa. Pr. 31:16-18, 24.

Cuidar de la formación integral de las hijas, enseñarles desde la edad temprana todo lo concerniente a su  feminidad, educación sexual, modales, comportamiento, tareas domésticas, conductas frente al sexo opuesto, etc.

Enseñar las Escrituras a los hijos. 2 Tim.1: 5 ; 3: 14-15.

Instruir a las mujeres jóvenes sobre como desempeñar su rol de esposas y madres. Tito 2:3-4

 

Deberes De la esposa

 

Los deberes no se pueden tomar como opcionales. Son mandatos concretos del Señor. Vivimos en el reino de Dios, bajo su autoridad. Podemos cumplir estos mandamientos solo cuando andamos en el Espíritu, pués la mente carnal es enemistad contra Dios. Rom. 8:7.   Dentro del matrimonio, cada uno debe asumir su responsabilidad, independientemente independiente del comportamiento del otro. Ejemplo: Si el marido trata mal a su mujer, eso no exime a la mujer del cumplimiento de sus deberes y viceversa.

 

Sujeción a su marido .Ef. 5:22-24 . Esta tiene que ver con el principio de autoridad vigente en todos los órdenes de la vida social. En todo ámbito hay alguien que ejerce autoridad y que a su vez esta  bajo  autoridad. Dios pide que la mujer se sujete al marido, no que el marido se imponga sobre la mujer, la autoridad es reconocida, no impuesta.  Sujeción es  reconocimiento de la autoridad. Significa  obediencia humilde, y con buena disposición de  ánimo, no es mera obediencia externa, sino una actitud interior de sumisión y respeto. La sujeción no anula a la mujer sino que la ubica para secundar a su esposo, con todas sus capacidades. La sujeción no rebaja, sino que protege a la mujer, recibe protección y cobertura, no se ve  sobrecargada agobiada y nerviosa.   La sujeción de la mujer no se origina porque ella sea inferior y el varón superior, son iguales pero en puestos diferentes, según el plan de Dios.  La mujer debe sujetarse en todo, Ef. 5:24. Se verá  exceptuada de esta norma solamente cuando el marido le ordene hacer algo contra la voluntad de Dios ( a pecar o apartarse de Dios). Hechos 4:19. Las hermanas que tengan esposos incrédulos también deben sujetarse a ellos  y comportarse debidamente.1 Pedro 3:1-2.  Sujeción no significa que la mujer no hable, ni opine, ni desarrolle criterio propio, ni haga ningún aporte en los asuntos familiares, no precisa decir  SI a todo.  Dejará las decisiones finales a su esposo, sin amargura ni rebelión interior.  Cuando una esposa considera que su marido se esta excediendo o actuando indebidamente debe hablarle a solas (con serenidad y en el Espíritu del Señor). Si no la escucha, debe volver a hablarle siguiendo las pautas que da el Señor en Mateo 18:15-17.

Trata respetuoso, 5:33 , 1 Pedro 3:2 . El trato respetuoso reviste de dignidad y elegancia a la mujer. En cambio, la insolencia la rebaja, la vuelve vulgar, ordinaria.  Este respeto debe manifestarse en la forma de conversar, el tono de la voz, los gestos, los modales, la mirada. También en el modo de atender a su marido, de obedecerlo, del escucharlo, etc.. Esto también implica  el no menospreciarlo, sea a solas o delante de los hijos, y mucho menos frente a terceros. Jamás debe hablar de él en su ausencia subestimándolo, despreciándolo o ridiculizando ante otros. Pr. 14:1. La mujer es responsable de enseñar a los hijos con su ejemplo a honrar y respetar al padre. La  mujer respetuosa es la alegría de su marido, lo engrandece y lo convierte en príncipe delante de los demás.

Belleza interior y exterior. 1 Pedro 3:3-4. Las mujeres se arreglan para ser atractivas y aceptadas. Esto no constituye un pecado. La mujer casada debe procurar ser atractiva para su marido. Es una verdadera pena que muchas mujeres casadas se abandonen. Es bueno mantenerse joven y bonita tanto como se pueda. Cuidar la silueta. Hacer gimnasia. Este atractivo no se logra exagerando el arreglo externo con peinados llamativos, joyas o vestidos lujosos con estilo sexy .  Lo decisivo es lo interior, el mayor atractivo que encuentra un hombre en una mujer es su buen carácter , espíritu afable y apacible. Pr 31:10 , 31:30; Gál. 5:22,23.  Mediante la obra del Espíritu Santo, toda mujer puede llegar a ser una esposa de carácter dulce. El Espíritu santo es nuestro gran recurso para llegar a ser como el Señor quiere.

 

 

 

 

                   ROL DEL MARIDO

 

                                          Lo que está más cerca del corazón de Dios, es el corazón de un padre, porque la naturaleza misma de Dios es primordialmente la de un Padre.

 

                                         La medida para el hombre la pone en el Sermón del Monte al decir “sed vosotros perfecto como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto”  )Mt.5:48).

 

                                         La base sólida de la familia es Dios.  (Ef. 5:22-25) Dios quiere restaurar la paternidad, que los hombres rescaten su autoridad de padres, ya  que es el hombre el que proyecta el destino de su familia.

 

QUE IMPLICA SER CABEZA .   

Significa, asumir la responsabilidad general de la familia, la autoridad principal (aunque no la única).

Significa, que es el responsable, ante Dios, de llevar a cabo con la ayuda de su esposa, lo encomendado por Dios, a fin de que la familia se encamine a los propósitos de Dios.

Significa, que es la autoridad que establece el gobierno de Cristo en el hogar. Debe gobernar con gracia y amor, ser el representante de Jesús para la familia  y expresar con su conducta el carácter de  Cristo.  Su autoridad no lo llevará a imponer  sus propios caprichos sobre la familia y mucho menos de hacerse  servir como el amo. Marcos 10:43).

Significa, que es responsable de velar, proveer, cuidar, compartir y proteger a la familia y solucionar los problemas que surjan, con la ayuda del Señor.

Significa, que es responsable de  guiar a su familia  a una convivencia armoniosa y feliz en la que todos puedan desarrollarse física, mental, social y espiritualmente.

 

-2-

 

Significa, que también es responsable de enseñar de Dios, instruir, animar, edificar, reprender y corregir.  Principalmente orientará con el ejemplo.

 

Ser cabeza

 

° Responsable general

 ° Colaborador de Dios

        ° Bajo autoridad de Cristo

 

Postura indebida del Hombre .

 

-         No asumir su rol de cabeza ., sea porque la mujer no se lo permite o simplemente porque le resulta más cómodo. El marido debe asumir  sus funciones con toda responsabilidad.  De otro modo, se sobrecargará su esposa y quedará agobiada bajo el peso de tantas obligaciones familiares.  Hay hombres que piensan que su función se limita a trabajar fuera de la casa y traer el sueldo a fin de mes. Luego su esposa se encargará de todo el resto. Esto debe ser corregido pues ocasiona un gran desajuste dentro de la familia.

-         Anular a su mujer .  Dios le concede al hombre una ayuda idónea, pero algunos no le dan lugar.  Quieren hacerlo todo y sin ayuda.  No conversan  con sus esposas, no les interesa su opinión, no delegan responsabilidades.  Son hombres absorbentes , tan completos que subestiman a sus esposa y las anulan, anulando también así el plan de Dios para la familia.  Por supuesto la mujer se siente frustrada y amargada.  Es preciso que el hombre reconozca las áreas especificas sobre las que la mujer tiene responsabilidades directas, a fin de que ella pueda  desempeñar su función con criterio propio.

 

Responsabilidades específicas  del hombre .

 

a)     Gobernar el hogar (1 Timoteo 3:4- 12)

b)    Trabajar para proveer el sustento a la familia.  El varón es el responsable directo ante Dios. (Gn.3-19) ; (1 Tes. 4:11,12) ; (1 Tim.5:8).

c)     Amparar, proteger,  cuidar  y  sostener (Ef. 5:29).

d)    Si Dios llama a las viudas desamparadas, es justamente porque le falta la cobertura total del varón (Salmos 68:5,6).

e)     Tiene un papel preponderante en la formación de los hijos varones, especialmente entre la edad de 10 años.  Afirmar los valores de su masculinidad, enseñando amabilidades, tabajos manuales, oficios, brindándoles educación sexual, etc.

f)      Asumir la responsabilidad principal en cuanto a disciplina y corrección de los hijos. (1 Sam.3:12,13 ) ; Heb. 12:7-9).

g)     Ser sacerdotes para la familia, el líder espiritual, enseñar, guiar y edificar la familia del Señor. (Gn. 18:19).

 

Deberes del Marido .

 

Es muy frecuente ver maridos que tratan a sus esposas de un modo totalmente equivocado, en clara contradicción a de Dios.  Ejercen una autoridad despótica, egoísta, soberbia, caprichosa y  dura.  Quieren imponerse a la mujer.

 

Dios demanda del varón dos cosas básicas .

 

1° Que ame a su mujer .  ( Col. 34:19) ; (Ef. 5:25,33) ; (1 Pedro 3:7).

     El verbo griepo griego empleado en este versículo deriva de la palabra ágape, que alude al amor de Dios. Se trata de un amor puro, perfecto sacrificial y permanente.  El amor de Cristo como el gran ejemplo para el marido. “Así como Cristo amó la iglesia”, el marido debe amar a la esposa como  a su propio cuerpo.  El que ama a su mujer, así mismo se ama.  Su mujer es parte de sí mismo, y el es parte de su esposa. El hombre que trata bien a su esposa, con amor, se hace un bien así mismo y fortalece la unidad. El hombre que trata mal a su esposa,. Se destruye así mismo.  El amor no es meramente un sentimiento sino una conducta.

 

Expresiones prácticas del marido hacia su esposa .

 

a)      Amabilidad :  (Col. 3:19) ; (1 Pedro 3:7)  Amabilidad es dulzura, afabilidad, benignidad. Debemos ser amables con todas respetando  su feminidad, aún más con la propia esposa.  Es muy frecuente ver hombres más amables con otras mujeres que con su esposa. Son descuidados y hasta duros con su propia esposa.  La mujer es más delicada y sensible emocionalmente.  Sus sentimientos están más a flor de piel, pero no hay que confundirse, esto no es una debilidad, sino una característica dada por Dios, para desempeñar su noble función.  Por eso está más expuesta a resentirse interiormente por el mal trato de su marido.  Amabilidad no significa blandura.  El hombre como cabeza muchas veces debe ser firme, pero con amabilidad y comprensión.

b)      Abnegación .  (Ef.5:25) Es el sacrificio de uno mismo a favor del prójimo. Es negarse así mismo, a la propia tranquilidad, comodidad o placer en pro del bien del otro, a quien uno ama.  Lo contrario al amor es el egoísmo, un marido egoísta busca su propia comodidad dentro del matrimonio. Usa la autoridad para su propio bien, siempre espera ser servido. Su actitud en el hogar es la de señor y no de siervo.  Lógicamente el marido no puede descuidar sus responsabilidades laborales, pero en sus horas libres puede cooperar con su esposa en las tareas de la casa cuando ella se ve recargada.

c)      Comprensión . ( Gn. 4:1)  Si bien en el sentimiento directo esta frase se refiere a las relaciones íntimas del matrimonio, en un sentido más amplio  es aplicable a la responsabilidad que tiene todo marido de conocer profundamente a su mujer para, comprenderla, amarla y ayudarla.  La pregunta que cabe en este caso es : ¿Conoce Ud. bien a su esposa?.   Muchos hombres piensan que las mujeres son difíciles y complicadas, que nunca se les puede llegar a entender.  Y es cierto, cuando se les mira desde una concepción masculina de lo que es una persona. Si se mira a la esposa como si fuera otro varón, se la está midiendo equivocadamente por un patrón masculino y esto por supuesto va a desorientar porque ella no responde a este perfil. Ni su estructura física, psíquica ni emocional son las mismas.  La mujer es diferente al varón y tiene una percepción diferente de las cosas. Ella enfoca las cosas desde otro ángulo.  Si la esposa es tan distinta al esposo, ¿Cómo se entienden entonces? . A través del diálogo. Simplemente hay que preguntarle y escuchar con atención lo que ella dice.  Es importante que al escuchar el marido se ponga al lado de su esposa y no desde la vereda del frente o queriendo que responda lo que el varón quiere escuchar.  Al entender lo que piensa y lo que siente podrá ser conducida y protegida con sabiduría, como Dios quiere.  Son muchas las mujeres tristes y angustiadas por no conseguir la comprensión del marido y menos su apoyo.  Una mujer que se siente apreciada y atendida por su marido, raramente se mostrará rebelde y antagónica.  Es importante que cada día el esposo tenga un tiempo para dialogar con su esposa, interesarse  por ella, por como se siente y piensa, por lo que le pasa en sus cargas hogareñas y domésticas, para animarla y reconfortarla.  Es necesario abrazarla, para hacerla sentir que no está sola.  Cuando se le vea nerviosa o agobiada hay que reconfortarla.  La mujer se edifica y se construye a partir del afecto y el aprecio. Se consigue mucho más con un beso que con duras órdenes y críticas.

d)      Protección y cobertura . (Ef. 5:29) Una de las mayores necesidades de la mujer es el amparo del marido.  El marido que ama a su mujer, la cuida, la protege, la cubre, la respeta y la ampara, (él está dispuesto a dar su vida por ella) debido  a la mayor sensibilidad emocional de la mujer y por ser vaso más frágil, ella está expuesta al engaño del enemigo, a sus mentiras, a los temores y a desequilibrarse emocionalmente. La desatención de obligación y responsabilidades es una manera de desproteger a la mujer.  La mujer se desquicia cuando tiene que atender asuntos que van más allá de sus responsabilidades y posibilidades o que no corresponde a su carácter femenino.  El desamparo y preocupaciones sobrecargan a la mujer y la destruyen.  Esto no les permite que se desarrollen como personas libres y felices. El marido debe cubrir y proteger a la mujer con su fe, oración, amor, sacrificio, amabilidad , comprensión y su aliento.

e)      Amor y afecto conyugal . Cuando Dios dice que el marido ame a su mujer obviamente incluye el afecto entre esposos.  El enamoramiento no es solamente para noviazgo o luna de miel, sino para toda la vida. Los mejores esposos amantes deberían ser  los cristianos. Cantar de Cantares describe el mutuo encanto  de los esposos, llenos de elogios, expresiones de amor, afecto, deseo y entusiasmo del uno al otro (Cant.7:10,13).  El varón debe cultivar en el corazón de su esposa este amor, enamorándose de ella, valorarla, elogiarla, apreciarla, ser expresivo con ella demostrar los sentimientos y principalmente perseverar encontrar el mejor  arte del amor en la intimidad y del afecto conyugal.

 

   Presentar a Jesús el hogar . (1 Cor. 11:3) ; (Ef.. 5:22-24)

a)    Es responsable de establecer la presencia de Jesús en la familia. Así como Cristo es la imagen de Dios , el varón debe ser la imagen y presencia de Cristo en el hogar. Su conducta es vita, porque si su ejemplo es deficiente, ¿Qué puede demandar de su esposa e hijos?  El marido tiene que poder decir :”Sed imitadores de mí así como yo de Cristo” (1 Cor. 11:1). Ser representante de Dios ante la familia tiene que ser una carga que lo lleve a buscar permanentemente el rostro de Dios.

b)    Es responsable de establecer el gobierno de Cristo . El hombre no es la cabeza del hogar sino Cristo (el varón es  cabeza de la mujer) por lo tanto debe ser la autoridad  de Cristo la que se establezca en el hogar y no la suya propia.  Cuando el Señor delega autoridad en el marido, no le da carta blanca para hacer lo que quiera, sino, por el contrario, le establece pautas concretas y específicas . Conducir es convencer , no imponer. Así que el esposo debe estar siempre dispuesto al diálogo, a escuchar a su esposa y dar la bienvenida a sus aportes.  Es importante que sepa discernir la voluntad de Dios y que vele para que en su hogar se cumpla lo que Dios ha estatuido.

c)     Es responsable de ministrar la gracia salvadora de Cristo . El hombre debe ejercer el sacerdocio dentro de la familia.  Primero con respecto a su esposa y luego a sus hijos.  No basta que los bendiga en oraciones. Tiene que interesarce por cada miembro, conocer sus necesidades, luchas y aflicciones, para poder ministrarlos. ( se entiende que el padre tiene que realizar estas funciones mientras los hijos estén habitando el hogar común)  Debe animar, aconsejar, cubrir,  cubrir, liberar o sanar, ayunar, ejercer fe según lo que haga falta. Es importante  que edifique permanentemente a su esposa, a los hijos prestarles atención individualmente y no en conjunto, escuchar sus necesidades particulares.

d)    Es responsable de edificar y adoctrinar a la familia . El hombre es responsable de enseñar toda la verdad de Dios en forma humilde, ordenada y metódica a su familia, y no en forma ocasional. Hacer de ellos discípulos de Cristo, siendo él el primero en obediencia a los mandatos de Dios para que sea creído por los suyos. Debe determinar horarios para sentarse y compartir de Dios y las enseñanzas que de ellas deriban.  La enseñanza será dad en un clima espiritual e intercalada de oración.  El marido debe considerar a su esposa como ayuda idónea y colaboradora, no anularla, sino que trabajar juntos en la edificación de la familia y de si mismo

 

 

 

                                    

El Mensajero

 

 

 






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