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El Reino de los Cielos se ha Acercado...

     Tomando el Territorio...

Hay un texto bíblico que no por conocido, clásico y hasta básico, podemos dejar de lado en el inicio de este trabajo. Es un texto donde Dios, con esa simpleza maravillosa y majestuosa, de alguna manera pone en marcha todo este proceso en el que hoy tú y yo estamos inmersos.

(Génesis 1: 26)= Entonces dijo Dios: hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza; y señoree en los peces del mar, en las aves de los cielos, en las bestias, en toda la tierra, y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.

(27) Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó.

(28) Y los bendijo Dios, y les dijo: fructificad t multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra.

Si prestas la debida atención a la lectura, tal como se sobreentiende que debe leerse , verás que hay una voz profética en el verso 28. Esa voz está en el término llenad. Cuando Dios te habla, es para llevarte a la acción; para que avances.

“Dios es amor”. Muletilla básica del 70 por ciento de los cristianos evangélicos. ¿Errónea? ¡No! ¡En absoluto! Pero incompleta. La predicación mayoritaria del evangelio por parte de hombres y mujeres con unción pastoral, que es una unción de amor, detuvo allí la definición.

Si te tomas el trabajo de examinar las Escrituras en todo su contexto, verás que Dios es, - en efecto -, amor, pero que es mucho más que eso. Porque si hay un territorio que hay que poseer, hay un enemigo al que hay que vencer, no crees?

Y si hay un enemigo al que hay que vencer para poder desalojarlo de donde está usurpando un territorio que nos pertenece, es porque indefectiblemente va a haber una confrontación. Te sonaría mal que yo te dijera que “Dios es confrontación”, ¿Verdad? No le hace como te suene a ti; es así.

(1 Juan 3: = El que practica el pecado es del diablo; porque el diablo peca desde el principio. Para esto apareció el Hijo de dios, para deshacer las obras del diablo.

Dios es un Dios territorial. Hemos escuchado cien mil veces decir, enseñar, predicar, aullar y rebuznar religiosamente que “la tierra es de Jehová”. Hay un enemigo que sacar de allí, entonces, eso es evidente. Hay que expulsarlo de la propiedad. De nuestra propiedad.

Pata destruir, para deshacer, para expandir el reino de Dios, para poder ocupar el terreno de Dios. Eso se llama Progresión. Eso se llama Revelación Progresiva. Eso se llama Crecimiento. Eso se llama Prosperidad. Porque FE es el desafío de salir del confort y caminar en el agua. ¿Adónde piensas tú hallar a Dios? Te aviso que está en el agua, no en el bote…

(Mateo 3: 15-17)= Pero Jesús le respondió: deja ahora, porque así conviene que cumplamos toda justicia. Entonces le dejó…

Y Jesús, después que fue bautizado, subió luego del agua; y he aquí los cielos le fueron abiertos, y vio al Espíritu de Dios que descendía como paloma, y venía sobre él.

Y hubo una voz de los cielos, que decía: Este es mi Hijo amado, en quien tengo complacencia.

Estamos hablando de Revelación Progresiva. Estamos hablando de tener Revelación Progresiva. Estamos hablando, también, asimismo, de tener Revelación por Territorios. Dios lo está llevando a una mayor profundidad.

Entiende por favor: Cristo nunca salió sin una palabra de dios y sin ser guiado por el Espíritu. Nosotros, que pomposamente aseguramos por la televisión a quien quiera oírnos que somos su cuerpo en la tierra sí lo hacemos. Mira los resultados de Él y los nuestros…

La obra o trabajos de Dios son los siguientes: Testificar, Orar por los enfermos, Echar fuera demonios. Esos son los básicos. Dios es un Dios de propósitos. Cuando al pueblo de dios le ocurren cosas malas, es porque están operando fuera del propósito.

(Mateo 4: 1)= Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo.

Cuando Dios te habla, es una invitación para confrontar con el infierno. Jesús no se fue sin ser guiado. Jesús fue sabio. Dios le dijo: “Tú eres mi hijo”, Jesús meditó cuarenta días en esa palabra, hasta que esa palabra se convirtió en vida.

(Mateo 4: 3-11)= Y vino a él el tentador, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan.

Él respondió y dijo: escrito está: no sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.

Entonces el diablo le llevó a la santa ciudad, y le puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: si eres Hijo de Dios, échate abajo, porque escrito está: a sus ángeles mandará acerca de ti, y, en sus manos te sostendrán. Para que no tropieces con tu pie en piedra.

Jesús le dijo: escrito está también: No tentarás al Señor tu Dios.

Otra vez le llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo, y la gloria de ellos, y le dijo: Todo esto te daré, si postrado me adorares.

Entonces Jesús le dijo: vete Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás.

El diablo entonces le dejó; y he aquí venían ángeles y le servían.

Observa dos cosas notorias: la oferta de Satanás fue en tres distintos territorios: 1)= Tornar las piedras en Pan: 2)= Lo llevó al pináculo del templo: Entidad Religiosa. 3)= Le mostró los reinos de este mundo: Dinero, Sexo, Prostitución, Fama, Fortuna, Droga, Violencia.

¿Qué significado tuvo esta oferta y este episodio en sí mismo? Que Él tenía que soportar esta prueba a solas para poder despojar a Satanás de la autoridad. El carácter siempre será probado en la privacidad. No tienes autoridad alguna en aquellas áreas en las que estás atado.

(Deuteronomio 2: 22-24)= Como hizo Jehová con los hijos de Esaú que habitaban en Seir, delante de los cuales destruyó a los horeos; y ellos sucedieron a estos, y habitaron en su lugar hasta hoy.

Y a los haveos que habitaban en aldeas hasta Gaza, los caftoreos que salieron de Caftor los destruyeron, y habitaron en su lugar.

Levantaos, salid, y pasad al arroyo de Amón; he aquí he entregado en tu mano a Sehón rey de Esbón, amorreo, y a su tierra; comienza a tomar posesión de ella, y entra en guerra con él.

Esta es la llave específica, concreta y precisa. Destruir, despojar y entrar en batalla. Vamos a ver ahora en el texto que sigue, el mismo ejemplo, pero que está en tipología en la vida de Jesús. No lo olvides: son principios para tomar tu ciudad, no alguna de otro sector del planeta.

(Mateo 8: 28-34)= Cuando llegó a la otra orilla, a la tierra de los gadarenos, vinieron a su encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros, feroces en gran manera, tanto que nadie podía pasar por aquel camino.

Y clamaron diciendo: ¿Qué tienes con nosotros, Jesús, Hijo de Dios? ¿Has venido acá para atormentarnos antes de tiempo?

Estaba paciendo lejos de ellos un hato de muchos cerdos. Y los demonios le rogaron diciendo: si nos echas fuera, permítenos ir a aquel hato de cerdos.

Él les dijo: id. Y ellos salieron, y se fueron a aquel hato de cerdos. Y he aquí, todo el hato se precipitó en el mar por un despeñadero, y perecieron en las aguas.

Y los que apacentaban huyeron, y viniendo a la ciudad, contaron todas las cosas, y lo que había pasado con los endemoniados.

Y toda la ciudad salió al encuentro de Jesús; y cuando le vieron, le rogaron que se fuera de sus contornos.

La llave aquí es el verso 34, donde dice: “Y toda la ciudad salió al encuentro de Jesús”. Cuando Él cruzó al otro lado, hemos visto en el verso 28, estaba en movimiento, avanzando y tomando territorio. Lo esperaban dos principados para demostrarle que Él allí no tenía entrada.

Pero en el verso 29 le dicen: “Ahora no es el tiempo”, y eso es para desalentarlo. Sin embargo el tiempo SI es ahora. No sólo para Jesús, sino también para ti. Para poseer tu ciudad, tienes que entrar al corazón de la ciudad.

El corazón de aquella ciudad eran los cerdos; eran los dioses, eran su sustento, eran el centro de toda la atención. Los demonios tienen dos patas. ¿Te imaginas a un montón de cerdos corriendo en dos patas? Llamó la atención ¡Como no iba a llamarla! ¡La ciudad entera salió a enfrentar a Jesús, no a felicitarlo! ¿Te espera lo mismo?

(Juan 4: 28-30)= Entonces la mujer dejó su cántaro, y fue a la ciudad, y dijo a los hombres: venid, ved a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. ¿No será este el Cristo? Entonces salieron de la ciudad y vinieron a él.

Fíjate qué detalle manifiesto salta a la vista aquí. Se nota que en este episodio Jesús apuntó al corazón, al centro y al epicentro. Fuera de todos tus estudios legítimos de cartografía y todo eso, ¿Ya te has dado cuenta cuál es el corazón de tu ciudad?

(Hechos 28: 3-9)= Entonces, habiendo recogido Pablo algunas ramas secas, las echó al fuego; y una víbora, huyendo del calor, se le prendió en la mano.

Cuando los naturales vieron a la víbora colgando de su mano, se decían unos a otros: ciertamente este hombre es homicida, a quien escapado del mar, la justicia no deja vivir.

Pero él, sacudiendo la víbora en el fuego, ningún daño padeció.

Ellos estaban esperando que él se hinchase, o cayese muerto de repente; más habiendo esperado mucho, y viendo que ningún mal le venía, cambiaron de parecer y dijeron que era un dios.

En aquellos lugares había propiedades del hombre principal de la isla, llamado Publio, quien nos recibió y hospedó solícitamente tres días.

Y aconteció que el padre de Publio estaba en cama, enfermo de fiebre y de disentería; y entró Pablo a verle, y después de haber orado, le impuso las manos y le sanó.

Hecho esto, también los otros que en la isla tenían enfermedades, venían y eran sanados.

Tomó la ciudad por una manifestación sobrenatural, para tener un cambio en su mente y su atención no interrumpida. Eso es exactamente lo que la unción apostólica hará en la iglesia de Dios, para que el enemigo salga a las calles, para que sobrenaturalmente todo el mundo pueda ver la destrucción del ídolo de la ciudad.

Tenemos que sobreponernos a la confrontación personal. No podemos pasarnos la vida yendo a los templos para que alguien “nos ore”. Pablo no temía por su vida cuando tomó a la víbora. Y fíjate que eso fue, precisamente, lo que le dio suficiente autoridad para tomar el territorio.

Elías vino a la ciudad de Jezabel en la cual se adoraba a los perros, ¿Recuerdas? Y allí fue que profetizó que los ídolos se tragarían a los idólatras. Se le rieron en su santa cara, pero cuando la palabra profética se cumplió a la vista de todos, la ciudad fue tomada.

Entonces debemos recapitular y reflexionar con total y absoluta seriedad sobre lo aprendido: tenemos que entrar al corazón de la ciudad. Ese es el p0rimer paso. El segundo, extraer al ídolo que esa ciudad tenga en adoración y hacer un espectáculo público con su destrucción. Eso los va a conmover, te lo aseguro.

Hay otro ejemplo en el evangelio de Lucas. En el capítulo 10 de este evangelio, encontramos un relato que nos muestra que Jesús ya había sido probado y aprobado; ya tenía toda la autoridad y ya estaba siendo guiado por el Espíritu Santo.

(Lucas 10: 13-16)= ¡Ay de ti, Corazón! ¡Ay de ti, Betsaida! Que si en Tiro y Sidón se hubieran hecho los milagros que se han hecho en vosotros, tiempo ha que sentadas en cilicio y ceniza, se habrían arrepentido.

Por tanto, en el juicio será más tolerable el casito para Tiro y Sidón, que para vosotras.

Y tú, Capernaum, que hasta los cielos es levantada, hasta el Hades serás abatida.

El que a vosotros oye, a mí me oye; y el que a vosotros desecha, a mí me desecha; y el que me desecha a mí, desecha al que me envió.

Jesús envió a los setenta a sanar enfermos, no a echar fuera demonios. Pero cuando ellos declaraban la palabra profética el infierno no podía resistir y, manifestándose, debía irse, replegarse. De allí que ellos vuelven gozosos de que hasta los demonios se sujetan en su nombre. Jesús sólo declara: …Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo… Profético.

Atención con esto: nunca trates de tomar un territorio donde no has sido enviado. No te salgas de tu jurisdicción por ningún motivo. Jesús dijo, en líneas generales, que no es suficiente decirlo; tenemos que declararlo y después tomarlo.

En el verso 17 vemos que desde aquel día, los demonios quedaron sujetos a la palabra profética de Jesús y que sus discípulos se convirtieron en embajadores de esa palabra, porque hablaban en su nombre.

Jesús está sentado a la diestra del padre; se presenta ante Él con nuestro nombre y habla con Él en nuestro lugar. Cuando Satanás te mira, ¿A quien crees que está mirando? A quien tú representas. Cuando oye tu voz, ¿A quien está oyendo? A quien tú representas.

(Hechos 9: 5-6)= El dijo: ¿Quién eres Señor? Y le dijo: yo soy Jesús, a quien tú persigues; dura cosa te es dar coces contra el aguijón. Él, temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿Qué quieres que yo haga? Y el Señor le dijo: levántate, y entra en la ciudad, y se te dirá lo que debes hacer.

Mira que dos palabras tan precisas pronuncia Jesús aquí. Míralas con la óptica tal como si te las hubiera dicho a ti. Primero, te dice que te levantas y que entres en la ciudad, no que la mires desde lejos. Y en segundo lugar, te aclara por si hiciera falta, que se te dirá a ti lo que debes hacer. No a tu líder, no a tu pastor, no a tu cobertura. Dios no entiende de esas cosas de hombres. A ti…

(Hechos 9: 10-11)= Había entonces en Damasco un discípulo llamado Ananías, a quien el Señor dijo en visión: Ananías. Y él le respondió: heme aquí, Señor. Y el Señor le dijo: levántate, y ve a la calle que se llama Derecha, y busca en casa de Judas a uno llamado Saulo, de Tarso; porque he aquí, él ora.

Jesús le está hablando aquí a cierto discípulo llamado Ananías para darle acceso al instrumento que estaba destruyendo a la iglesia. El resultado que sobrevendrá, es el que sobreviene cuando la obediencia sigue a las instrucciones específicas.

(Hechos 9: 19-20)= Y habiendo tomado alimento, recobró fuerzas. Y estuvo Saulo por algunos días con los discípulos que estaban en Damasco. En seguida predicaba a Cristo en las sinagogas, diciendo que éste era Hijo de Dios.

(Hechos 3: 1-2)= Pedro y Juan subían juntos al templo a la hora novena, la de la oración. Y era traído un hombre cojo de nacimiento, a quien ponían cada día a la puerta del templo que se llama , para que pidiese limosna de los que entraban en el templo.

Un hombre inválido que se sentaba diariamente en la puerta de la ciudad. Pregúntate si por alguna “casualidad” la puerta de este sector de América no será tu país. Pedro y Juan lo levantaron tomándole de la mano. Y caminó y saltaba. Y todo el mundo lo vio. Y la atención de la ciudad se volcó hacia ellos. Y cinco mil fueron salvos.

Jesús tuvo que vencer en su batalla personal y privada de una manera totalmente anónima, sin que nadie estuviera mirándolo. Pues Él no tenía que lucirse delante de nadie en ese momento, sino mostrar su autoridad al diablo. Luego fue recompensado públicamente.

Si Dios te envía a Hollywood, (Primero asegúrate que ha sido Él y no tu curiosidad cholula), tendrás que derrotar al espíritu de perversión. Si te envía a los drogadictos, deberás vencer a la drogadicción. Porque no puede haber un terreno común entre tú y Satanás.

El poder de Dios que te otorga autoridad siempre lo encuentras en el horno, en el calabozo, en el lugar de la tribulación. De allí es de donde te lo traes al palacio. La autoridad es algo que se obtiene, que es delegada. José, en Egipto, fue probado en seis dimensiones; toma nota:

1)= Su Fe: Perdiendo todo lo que tenía, al igual que Moisés, Abraham y David.

2)= Resistencia: Debió no sólo vencer, sino también resistir nada menos que la lujuria de la carne.

3)= Su Visión: Su visión fue probada a través de falsas acusaciones.

4)= : Fue duramente probada en él de Dios.

5)= Desánimo: Su desánimo, sus preocupaciones fueron probadas a ver si cedía a ellos y se tragaban la voluntad de Dios.

6)= Paciencia: Fue probado en paciencia, en firmeza y en perseverancia.

No hay herencia instantánea, hay herencia progresiva. Siempre es, desde el humilde pesebre, hasta la cruz. Y de la cruz a la resurrección. Un poco cada día. ¿Qué fue lo que le pasó al hijo pródigo? Dijo: “Dame toda la herencia ahora”; y la perdió.

¿Qué vas a hacer cuando pases por escuelas, por iglesias paganas, por sitios de pecado o por lugares de hechicería? ¿Vas a despojar? Porque para conquistar, tú lo sabes muy bien, antes hay que desalojar. Hay falsos inquilinos en la tierra…

(Mateo 11: 12)= Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan.

El trabajo a nuestro cargo tiene como premisa introducir al reino de Dios dentro de los reinos ya establecidos. Eso se llama Conquista. Pero violentamente. El Reino de Dios no hace negociaciones. Atando primero y desalojando después a cada hombre fuerte de cada lugar.

(Génesis 3: = Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día; y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto.

Aquí vemos que oyeron o escucharon un viento tempestuoso. Es la palabra RUA en hebreo. Vemos que escucharon la voz de procedencia. Es la misma voz de Hechos capítulo 2. El viento tempestuoso ha estado ligado desde siempre al poder de Dios manifestado.

Dios dijo a Adán: Domina, Fructifica, Multiplícate, Produce, llena la tierra, Expande el huerto, Expande el reino, Sojuzga, Conquista, Prevalece, Triunfa, Sé efectivo. RUA significa: “El Espíritu de Vida dado”. Y no es simplemente para vivir, debe ser impartido.

Lo llamamos “Ríos de agua viva”. La palabra RUA, entonces, aquí, significa que tú tienes que ejecutar el poder de Dios que te ha sido impartido, delegado. Todo el reino de Dios está basado en progreso; es imposible tenerlo por dentro y no progresar.

¿Cuántos de ustedes creen que cuando mueran irán al cielo? Mira; nadie va a discutir esa doctrina, por supuesto, pero cuando tú fuiste salvo, tú has muerto a la vieja vida y has pasado a estar en la gloria de Dios. ¡¡Y la iglesia quiere morirse para irse de una buena vez y abandonar la pelea!!

Tenemos convertidos, y gracias a Dios, muchos; pero no los traemos a la cruz, por eso no mueren. Por eso su carne sigue dominando sus vidas. Tú no entras en la gloria de Dios cuando te mueres físicamente; entras cuando te mueres a tu YO!!

El Reino de Dios es la extensión de su autoridad y su dominio. En la tierra, dentro de la tierra y en todo el universo. Es un ámbito o jurisdicción territorial. Es el territorio sobre el cual un rey domina y reina. Es una esfera donde alguien posee una posición preeminente y mantiene el título de su propiedad sobre la cual su dominio es ejecutado.

Mucha gente supone que el Reino de Dios es una cosa lejana, muy lejana. Sin embargo no es así; el Reino de Dios está cerca, casi al alcance de nuestra mano. El Reino de Dios ha llegado, porque no es posicional; es funcional.

(Hechos 26: 15-18)= Yo (Está hablando Pablo), entonces dije: ¿Quién eres Señor? Y el Señor dijo: Yo soy Jesús, a quien tú persigues.

Pero levántate, y ponte sobre tus pies; porque para esto he aparecido a ti, para ponerte por ministro y testigo de las cosas que has visto, y de aquellas en que me apareceré a ti, librándote de tu pueblo, y de los gentiles, a quienes ahora te envío, para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios, para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados.

Vino a sacarte “DE”,  para enviarte “A”. Vino a liberarte, no para que vivas cómodo y sin problemas, sino para que estés en condiciones de ser ENVIADO en SU nombre. Es decir: EN EL NOMBRE DEL REINO QUE PREDICAMOS.

 

                                                        EL MENSAJERO

 


 





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